lunes 27 de octubre de 2008

La ciudad fueron llamas de poesía, encuentro, amistad




La ciudad era nuestra: la vimos arder.
La perdimos, pero un día fue nuestra.
En las bocas muertas de las avenidas
han puesto flores para recordarnos.


(Poema de David Eloy Rodríguez, de su libro Miedo de ser escarcha)

Como ya contamos en otro post, David Eloy Rodríguez, poeta invitado en el encuentro La Ciudad en Llamas, celebrado en Oviedo estos días pasados, estuvo, además de ofreciendo sus versos más recientes, representando a la editorial Libros de la Herida y al colectivo de agitación y expresión La Palabra Itinerante.

Viene contando maravillas de la expedición, con un montón de amigos nuevos y de recuerdos para siempre.

Nos cuenta del alto nivel poético de los recitales y actuaciones, pero, con más fervor aún, de la generosidad, hospitalidad y cariño espléndidos de las gentes de la organización y los invitados llegados de todas partes.

Nos dice, además, de la extraordinaria acogida a los libros de Juan Antonio Bermúdez, Manuel Fernando Macías y Pedro del Pozo, publicados en esta casa, que estuvieron a disposición permanente de los asistentes al encuentro en un stand que reunía la obra de los autores, colectivos y editoriales invitadas.

Desde Libros de la Herida deseamos pues agradecer todo esto (qué difícil de resumir tanto bueno, nos dice David Eloy): gracias a todas las personas que hicieron posible estos días tan intensos, especiales y fértiles. Muchas gracias, compañeras, compañeros.

Si alguien quiere leer más sobre estos encuentros, hay acercamientos muy interesantes en los espléndidos blogs de Laura Casielles (Tres pies del gato), Sofía Castañón (Mundo iconoclasta), Alba González Sanz (El cuaderno de Tigrida), primeras crónicas de estos días.

Y en este lugar algunas fotos tomadas por Alba González Sanz.