miércoles 18 de enero de 2012

Retomando (noticias y poemas)

Libros de la Herida prepara para este año 2012 novedades editoriales de las que os iremos informando en los próximos meses. Muchas ganas de poder compartiros pronto estas nuevas publicaciones que tanto nos ilusionan.

Mientras, os acercamos un regalito para inaugurar temporada: un poema de cada uno de los libros editados hasta ahora en la colección Poesía en Resistencia. Esperamos que los disfrutéis.


[Aprovechamos también esta comunicación para expresar desde Libros de la Herida nuestra compañía y apoyo al pueblo de Cádiz, que ha sufrido recientemente el desalojo de Valcárcel Recuperado: ¡La lucha continúa!]







Del libro Todas las puertas abiertas*,

de Pedro del Pozo:



Somos como extrañas

blandas palomas

refugiadas en las ventanas

ante el frío amanecer y el sol del mediodía.

Esperamos un cambio necesario en las cosas

un cambio grande como un enfermo que sana.

Un cambio en la estructura que nos devuelva

la facilidad de estar alertas

la lenta proximidad de la sabiduría

la tierna utilidad de un abrazo

la serena confianza en el día a día.



[*Este libro, desde hace tiempo agotado, puede leerse y descargarse íntegro aquí]



* * *






Del libro Compañero enemigo,

de Juan Antonio Bermúdez:



Si alguien tiene pensamiento libre de palabra, pues que lo diga.

José María Valverde, en una conferencia


LA PALABRA, ESA ISLA



Allí donde los dientes mastican gruesas letras

frágiles como una pompa en un nudo,

cautas como una mano bajo el agua sucia,

huecas como un cuerpo que perdió su sombra.


Allí donde la conversación es un río que arrastra

hacia playas ajenas y lejanas

fechas como pulidas piedras,

leyes como troncos amputados,

promesas rotas como algas a la deriva.


Allí donde hasta el silencio es ya un eco,

una nube sin límite que todo tacha,

un océano de saliva en el que nadamos ciegos.


Allí, en fin, donde parece que sobra o falta la palabra,

la palabra, esa isla, es nuestro único horizonte.



* * *






Del libro La criminal pasión de poseer,

de Manuel Fernando Macías:


AGUA


Dejamos en el mundo la estrategia

De un pescador invisible

Y tropezamos con amarres de viento

Con sedales de nada.


Caminamos sobre las rocas.


Pero somos un arroyo de palabras

Y unos dientes de agua

Y una lengua de afluentes

Y en las manos tenemos la red

Que atrapa los peces del aire.


Somos la orilla de la voz.

El abismo del grito.



* * *








Y de Alberto Porlan,

este canto de País:


11


El astro derrotado oculta tras los montes

su vergüenza diaria. En la vega la bruma

tras cubrir las riberas y almohadillar los prados

su camisón destroza por sotos y cañales.


Los pájaros escogen un cobijo en las ramas

volando con los ojos bien abiertos

y las luces humanas que en el valle se prenden

a perforar comienzan con sus alfilerazos

la cortina de gasa que corre que se impone

delante del paisaje y que la brisa azota

hasta barrer la mesa y volcar el tintero.


Así llega la noche.


Los pueblos se delatan sin prisa en las tinieblas

pequeñas nebulosas lucen en el vacío

de un universo ciego hecho de hierba y barro.


Huele a caldo de carne y a bizcocho en el horno

huele a noche en poblado a mil años de noches

semejantes en todo los anhelos del joven

el rencor del anciano el miedo del enfermo

el ardor de la novia la risa del borracho.


Cayó el fresco poniente y la campana escande

las frases repetidas que por los aires ruedan

retumbando tenaces en el tambor del tiempo


hoy ha sido un buen día este pan está duro

me duele la cintura mañana hará más frío.


Las palabras sencillas de las gentes humildes

palabras de bretones de armenios de varegos

que desean y temen en torno de la lumbre

de várdulos de ilirios de pictos de magiares

sin entender las causas por las que siguen vivos

de arrianos de hugonotes de albigenses

mas viviendo con ansia la vida que les dieran.


Acaso haya otros mundos con otras maravillas

pero en éste tenemos la campana y el vino

tenemos el consuelo de una sonrisa fresca

y una mirada alegre y una palabra breve

al regresar a casa vencidos de cansancio.


De eso estamos hechos con tal barniz brillamos

reflejando el fulgor de las hondas galaxias

bajo la incierta elipse de la noche.


Estamos todos hechos de esa materia blanda

y no de patria y amos y rencor y fronteras.



* * *


[Ah, si os apetece leer lo que se ha dicho sobre estos libros, sólo tenéis que ir aquí más abajito, a la sección de etiquetas, y pulsar donde dice “RESEÑAS]